Datos importantes del Santuario de El Quinche
- El Santuario de la Virgen de El Quinche es uno de los centros de fe más importantes del Ecuador.
- Se ubica en la parroquia El Quinche, al noreste de Quito, en una zona andina de ambiente tranquilo.
- La imagen principal es la Virgen de la Presentación, tallada en cedro por Diego de Robles en el siglo XVI.
- La advocación estuvo primero en Oyacachi antes de ser trasladada al Quinche en 1604.
- El templo actual empezó a construirse en 1905 y se terminó en 1928, destacando su estilo neoclásico.
- La iglesia fue declarada Basílica Menor en 1959 y Santuario Nacional en 1985. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural la declaró Patrimonio Cultural Nacional por Ley el 15 de abril de 2020.
- Su fachada posee dos torres laterales y un diseño imponente que domina la plaza del pueblo.
- El interior alberga un retablo dorado con columnas salomónicas donde reposa la imagen de la Virgen.
- Cada año, cientos de miles de fieles realizan la peregrinación al Quinche, especialmente en noviembre.
- La fiesta principal se celebra el 21 de noviembre, con misas, procesiones y actos devocionales.
- Es un lugar reconocido por los testimonios de fe, milagros y promesas cumplidas atribuidas a la Virgen.
- La Congregación de Misioneros Oblatos de los Corazones Santísimos de Jesús y de María es la responsable del Santuario.
- La construcción, realizada por el padre Bruning desde 1913 hasta 1924, se basó en los planos del hermano Jacinto Pankiani, quien tomó como modelo la Basílica de Santa María, la Mayor de Roma.
- El nombre de la parroquia proviene de las voces quichuas Quin que significa “sol” y Chi que quiere decir “monte”, por tanto, significa "Monte del Sol".
- En el pasado, el Santuario fue uno de los principales centros ceremoniales de adoración al Sol debido a sus templos y posición privilegiada.
Ubicación
Se encuentra en la parroquia El Quinche, en las calles Cayambe y Cuenca. A 45 minutos de Quito.
Devoción, peregrinación y tradición
- Este santuario es uno de los principales centros de peregrinaje en Ecuador: cada noviembre miles de fieles caminan hacia él desde Quito u otros puntos, muchos durante la noche, como acto de fe y promesa.
- La fiesta principal de la Virgen se celebra el 21 de noviembre.
- En años recientes, hasta 400.000 personas han participado en la romería al Quinche.
Arquitectura del Santuario de El Quinche
Estilo predominante
Neoclásico con toques historicistas, muy propio de los primeros años del siglo XX en Ecuador.
Planta del templo
Tiene forma de cruz latina, una disposición clásica usada en grandes iglesias y basílicas.
Naves
Está conformado por tres naves, siendo la central más alta y amplia, con una bóveda de cañón que le da esa sensación de verticalidad solemne.
Fachada
Destaca una fachada retranqueada con dos torres laterales, ambas finalizadas en cúpulas que se convierten en el sello visual del santuario.
Cúpulas internas
Cuenta con varias cúpulas en los brazos de la cruz, lo que ilumina suavemente el interior con luz natural.
Retablo mayor
Uno de sus elementos más impactantes; es un retablo dorado con columnas salomónicas, donde se ubica la imagen de la Virgen.
Decoración interior
Combina yeserías, detalles en pan de oro y un estilo solemne pero cálido, propio de los templos de devoción popular.
Materiales
Predominan piedra, ladrillo y madera.
Lo más destacados del Santuario de el Quinche
Campo Mariano
El Campo Mariano es un amplio espacio al aire libre ubicado junto al Santuario de la Virgen de El Quinche. Funciona como zona de acogida, oración y encuentro para miles de peregrinos, especialmente durante las festividades de noviembre. Con unos 1.200 m², pavimentado en piedra y rodeado de paredones ornamentales, permite realizar actos marianos, cantos, misas y eventos multitudinarios que no caben dentro del templo. Es un lugar clave para la devoción popular: amplio, accesible y profundamente ligado a la experiencia espiritual del Quinche.
Plaza del Santuario
Espacio amplio para descansar, reunirse o esperar las misas. En días festivos, la vida del pueblo vibra aquí.
Camino del Peregrino
La ruta que conecta desde distintos puntos, especialmente desde Quito. Es parte esencial de la experiencia espiritual de noviembre.
Capilla del Santísimo
Un rincón silencioso y perfecto para orar en calma, lejos del movimiento del templo principal.
Museo o Sala de Exvotos (cuando está habilitado)
Aquí se guardan objetos dejados por devotos en agradecimiento por favores recibidos: cartas, fotos, milagros, testimonios.
Mercado de artesanías y devocionales
Justo alrededor del santuario. Venden rosarios, estampas, imágenes, velas y artesanías locales.
Restaurantes y dulcerías típicas cercanas
Un buen lugar para probar colaciones, cuy, choclos, habas, humitas o colada morada, dependiendo de la época.
Parque Central del Quinche
A unos pasos del santuario, con vida local, vendedores y ambiente tradicional de pueblo andino.
El Santuario
El Santuario actual es de cal y ladrillo la capacidad total del Santuario para peregrinos de pie: 3556 personas y para sentados 966 personas, tiene un área construida total en planta de 2049 m2.
Los fieles también le agradecen haber conseguido, presuntamente, buenos trabajos, mejoras en los negocios y hasta haber encontrado la pareja ideal.
Con el aporte de las limosnas de los peregrinos y devotos de la Santísima Virgen de El Quinche se ha logrado ampliarlo mucho más: la Sacristía nueva tiene 200 m2. El acceso lateral al Campo Mariano tiene 1200 m2 y cubierto en piedra con los paredones ornamentales.
Coronación Canónica
Por la devoción de raigambre popular a tan bendita imagen hizo su primera visita a Quito en 1632 y el Cabildo de Quito la declaró Patrona y protectora de la ciudad.
En 1822 fue aclamada como protectora de la Independencia ecuatoriana; ello hizo que el clamor popular pidiera a la Iglesia ecuatoriana la Coronación Canónica a la Sagrada Imagen acontecimiento que se realizó el 20 de junio de 1943 de manos de Mons. Carlos María de la Torre, Arzobispo de Quito, delegado del Papa Pío XII.
Cada mes de noviembre, miles de devotos emprenden una caminata de 60 kilómetros desde diferentes puntos hasta el Santuario para "agradecerle o pedir un favor especial".
Las caminatas se realizan desde hace más de 400 años, desde que la Virgen fue trasladada desde Oyacachi a El Quinche, y se le atribuyen una infinidad de milagros y favores, los cuales son retratados en lienzos y placas colgados en una pared de la iglesia.
Redactado por: Cesibel Gómez editor de ViajandoX | 20 de noviembre del 2025
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Historia del Santuario de la Virgen del Quinche
1604 - marzo 10.- la Virgen del Quinche es traída desde Oyacachi.
1632 - el Cabildo de Quito la declaró Patrona y protectora de la ciudad.
1822 - fue aclamada como protectora de la Independencia ecuatoriana.
1913 y 1924.- el templo fue construido, por el padre Bruning, religioso lazarista de origen alemán. Con tendencia al romántico y al gótico.
1943.- La imagen de la Santísima Virgen de la Presentación del Quinche, fue coronada canónicamente.
1959 - mayo 02.- Fue erigido a la categoría de Basílica Menor.
1985 - junio 16.- Santuario Nacional por Monseñor Antonio González Monseñor de Quito.
2015 - julio 08.- El Papa Francisco Visitó el Santuario a la Virgen del Quinche desde donde pronunció un discurso y se reunió con seminaristas, religiosos y el clero ecuatoriano.
Leyenda de La Virgen del Quinche de Oyacachi
Cuenta la leyenda que, en el momento más crítico, los oyacachenses se vieron en la urgencia de buscar algún lugar que los mantenga a salvo de los temibles osos, protección que encontraron en una caverna de formación natural. Un día, de manera casual y misteriosa pasó por ahí una hermosa mujer de rasgos extranjeros, tez blanca y largos cabellos, con un niño en brazos.
Ella les consoló y explicó que podía librarles de la letal plaga, pero con una sola condición: que se convirtieran a la religión católica y se hicieran evangelizar por el sacerdote de la población más cercana. Lo extraño no fue solo la súbita aparición de esta mujer o sus exóticos rasgos sino también su manera de desaparecer. Era la hora en que se ocultaba el sol, ella se marchó inmediatamente después de hablar con los aterrados indígenas y de haber hecho su propuesta, sin aceptar la invitación para pernoctar en el lugar e insistiendo en que tenía que llegar esa misma noche a El Quinche.
Todos sabían que eso era imposible, ya que incluso de día era difícil una travesía de varias horas de intenso y cenagoso camino. Pero, la misteriosa mujer se fue y volvió en dos ocasiones más, procediendo todas las veces de la misma forma, es decir, dejando una sensación de paz, denotando optimismo al ofrecer una solución para el problema y marchándose decididamente, siempre a la hora del ocaso. Debía ser algo divino.
Ante la desesperante situación y en vista de que la forma en que aparecía y desaparecía aquella mujer era muy desconcertante, aunque soberbia, los oyacachenses decidieron probar fortuna, pues no tenían nada que perder. Se hicieron evangelizar y construyeron un pequeño altar en la cueva del refugio, lo cual se dice que ciertamente ahuyentó a los osos. Ahora solo les faltaba una imagen católica, que buscaban con vehemencia, a la cual venerar y que adornara el altar. Es entonces cuando Diego de Robles se entera y decide viajar con su obra hacia el agreste pueblo. Corría el año de 1590.
Cuenta el relato que los indígenas de Oyacachi se quedaron estupefactos al ver la escultura de Robles, porque decían que era la misma extraña señora que se les apareció con un niño en brazos en tres ocasiones; entonces no dudaron en adquirirla. Pagaron al hábil artesano con tablas de cedro, que era lo único interesante que podían ofrecer, ya que esta madera abunda en el sector; de hecho, este enclave en particular, de los varios que ha tenido Oyacachi, tenía el sobrenombre de Cedropamba (llanura de cedro en quichua). Al tratarse de madera de gran calidad, el escultor quedó conforme. Una vez hecho el trato, los recientemente convertidos pusieron a la Virgen en la rústica capilla improvisada en la cueva; de aquí la denominación que tiene hasta la actualidad para muchos: " La Virgen de la Peña".
Se cuenta que luego de erradicada la terminada plaga, el primer milagro fue concedido al propio Diego de Robles, quién tiempo después de haber negociado la imagen, volvió a Oyacachi para reabastecerse de la buena madera del lugar. Aprovechando su presencia, los oyacachenses le pidieron que hiciera un nicho para que descansara la divina imagen en una humilde capilla que habían construido. Sin embargo, Robles se negó y agarró camino hacia Quito; cuando pasaba el puente sobre el río Cariaco, corcoveó botándole hacia las profundidades.
Es entonces cuando Robles invoca a la Virgen de Oyacachi, quedando sorpresivamente suspendido en la rama de un árbol. Su fortuna se completaba con el paso de tres caminantes que lo ayudaron a salir del atolladero y lo llevaron nuevamente hacia el devoto pueblo. Luego, al igual que la misteriosa señora, desaparecieron sin dejar rastro alguno. En agradecimiento Robles volvió con todo lo necesario y construyó el anhelado nicho. A partir de estos hechos, la fama de la Virgen no tardó en difundirse; sus milagros además seguían multiplicándose, por lo cual no demoró en llegar una ola de peregrinos desde cercanos y lejanos sectores.
¿Cómo llegar?
Desde Quito
Se puede llegar al Quiche por dos diferentes rutas: por Pifo o por Guayllabamba. La ruta por Pifo es más corta y demora una hora y media, los buses salen de la estación norte de la Ecovía.
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