En Ecuador, diversas comunidades se dedican a la artesanía, utilizando una amplia variedad de materiales como paja toquilla, lana, alpaca, algodón, cabuya y cuero.
Las vibrantes bolsas hechas de cabuya y lana de borrego, producidas manualmente por comunidades indígenas de Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo, son un ejemplo vivo de color y creatividad.

Los indígenas otavaleños, considerados grandes artesanos, preservan la tradición de los telares manuales para elaborar diversas prendas. A pesar de la introducción de maquinaria moderna, esta tradición perdura, y productos elaborados en telares tradicionales se encuentran en la Plaza de Ponchos, atractivo turístico que atrae a visitantes de todo el mundo.

En la comunidad indígena de Tigua, el tallado y pintura de máscaras es una labor arraigada que ha pasado de generación en generación. Las máscaras representan animales de los Andes y la Amazonía, así como personajes locales.

El Tour Quilotoa de Viajando por Ecuador ofrece una experiencia única al visitar un taller artesanal en Tigua.
San Antonio de Ibarra, dedicada al tallado de madera, destaca por su habilidad en la creación de estatuas, murales, figuras religiosas y más. Los artesanos utilizan una variedad de maderas, como nogal, naranjillo y cedro, para elaborar diversas obras que se comercializan en la localidad.

Cuenca, en la provincia del Azuay, se distingue por su tradición cerámica que fusiona técnicas precolombinas y españolas. La cerámica artesanal, apreciada por su calidad, se complementa con la cerámica industrial, reconocida a nivel nacional e internacional.

Un tour por Cuenca ofrece la oportunidad de explorar la rica herencia cultural e histórica de esta ciudad.
El arte de la filigrana, que consiste en tejer diseños con hilos de plata, ha sido transmitido de generación en generación entre los joyeros azuayos. En Chordeleg, se fabrican joyas como anillos, pulseras y aretes. Los turistas frecuentan esta zona, así como las joyerías en el centro de Cuenca, para adquirir estas piezas únicas.

Montecristi en la provincia de Manabí es reconocido por ser la cuna de los famosos sombreros de paja toquilla. Los artesanos de este cantón son considerados los mejores tejedores del mundo, y sus sombreros hechos a mano son apreciados internacionalmente por su alta calidad. Este producto, también conocido como Panamá Hat, ha sido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
