95 tortugas laúd nacieron en playas de Manabí, un hecho clave para la conservación marina en Ecuador y una esperanza para la especie más grande del mundo.

Foto: Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador
Un total de 95 tortugas laúd nacieron recientemente en playas de la provincia de Manabí, marcando un hecho significativo para la conservación de la tortuga marina más grande del mundo.
Del total de crías, 51 fueron registradas en Playa Cabuyal y 44 en Playa Crucita, dos puntos clave del litoral ecuatoriano donde esta especie, catalogada como vulnerable a nivel global, ha encontrado condiciones adecuadas para anidar.

Foto: Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador
La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) es una especie milenaria que ha habitado los océanos desde la era de los dinosaurios. Puede superar los dos metros de longitud y pesar más de 600 kilogramos. A diferencia de otras tortugas marinas, su caparazón no es rígido sino flexible y cubierto por una piel gruesa, lo que le permite realizar largas migraciones a través del océano Pacífico.
En Ecuador, los eventos de anidación de tortuga laúd no son frecuentes, por lo que cada nacimiento representa un avance importante en los esfuerzos de conservación. La especie enfrenta amenazas como la pesca incidental, la contaminación por plásticos, la degradación de playas y la iluminación artificial que desorienta a las crías al momento de dirigirse al mar.
Las labores de monitoreo, control y verificación de los nidos fueron desarrolladas mediante el trabajo conjunto de guardaparques de la Reserva de Vida Silvestre Isla Corazón y Fragatas, la Fundación Reina Laúd y el Grupo Caparazón de Niño de Puerto Cabuyal. Esta articulación entre autoridades y comunidad local ha sido clave para proteger los procesos de anidación.
Este nacimiento masivo no solo es una buena noticia ambiental, sino también un recordatorio de la importancia de proteger los ecosistemas costeros del país.
La conservación de la tortuga laúd es también la conservación del océano. Y proteger nuestras playas significa preservar el patrimonio natural que hace de Ecuador un destino único en biodiversidad.