En las Islas Galápagos, no solo se trata de salvar a una especie icónica de la extinción, sino de devolverle a la naturaleza su “equipo de mantenimiento” más pesado y eficiente.

Animal MX
lun, 2 de febrero de 2026, 4:20 a.m. GMT-5
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Más de 1,500 tortugas gigantes han sido reintroducidas en el archipiélago, y su regreso está funcionando como una verdadera revolución verde, reporta National Geographic. Aquí te contamos por qué estos reptiles son mucho más que un símbolo de longevidad.
Los animales no solo viven en los ecosistemas; los hacen funcionar. En Galápagos, las tortugas gigantes actúan como “herramientas vivientes” que moldean el entorno:
Cuando Charles Darwin visitó las islas en 1835, las tortugas eran las dueñas del lugar. Sin embargo, la caza por marineros, la recolección de huevos y la llegada de especies invasoras casi borran a estas poblaciones del mapa durante los siglos XIX y XX.
Este vacío dejó a las islas sin su herbívoro dominante por más de 150 años, debilitando los procesos de regeneración natural del paisaje. Sin tortugas, el ecosistema simplemente se detuvo.
Desde finales de los 90 hasta el 2020, el Parque Nacional Galápagos y Galapagos Conservancy lanzaron un plan masivo de restauración de reptiles:
Aunque el regreso de las 1,500 tortugas es un triunfo, los conservacionistas advierten que el trabajo no termina aquí. El éxito a largo plazo depende de:
El compromiso entre ciencia y gestión es lo único que garantiza que estas “excavadoras naturales” sigan caminando y sanando las Galápagos por otros cien años más.
Fuente: Yahoo