La Represa Velasco Ibarra es un destino ecológico significativo que abarcan desde la observación de aves hasta iniciativas educativas y proyectos agrícolas sostenibles.
La represa Velasco Ibarra se encuentra cerca de las ciudades de La Libertad, Salinas y Santa Elena, en la península de Santa Elena, al occidente de Guayaquil; en la parroquia José Luís Tamayo.
Cuenta con una superficie total de 18 965 hectáreas y el humedal cuenta con 424 hectáreas.
Cuenta con aguas de temperatura cálida, promedio de 25 grados centígrados.
En el camino de ingreso se encuentran plantas que pertenecen al bosque caducifolio con árboles que pierden el follaje en la estación seca y lo recuperan en la época de lluvias, entre los que se encuentran: ceibo, cerezo, algarrobo, uña de gato, acacia, pinon, pepinillo, lechoso, sandia, bejuco de frutos amarillos, higuerilla, palo santo, maíz, brucita y chapra.
Garzas blancas, garrapateros, patillos, pájaros brujos, atrapa moscas, cucuve, búho de tierra, fragatas, garcilla bueyera, gallinazo negro, gallinazo aura, halcón reidor, halcón peregrino, tortolas, martín pescador, carpinterito, palomas y águila pescadora.
Unos de los principales atractivos turísticos es sin duda alguna el admirar los encantos naturales que ofrece este fascinante lugar.
En este lugar es posible observar la gran variedad de aves típicas de la zona, y admirar la formación natural que da vida a la laguna en medio de una exuberante vegetación. En este maravillo paraje se puede escuchar el trinar de los pájaros, en fin usted puede disfrutar de muchas hermosas experiencias junto a la naturaleza.
El entorno natural permite realizar caminatas y senderismo para explorar la vegetación xerofítica y disfrutar del paisaje árido característico de la región.
Fotografía natural La diversidad biológica y los paisajes únicos hacen que la represa sea un lugar atractivo para la fotografía. Los fotógrafos pueden capturar imágenes no solo de las aves, sino también del entorno natural y los pocos árboles nativos como el Palo Santo y Guasango.
Las tranquilas aguas de la represa son perfectas para remar en kayak o canoa, lo que permite a los visitantes explorar el área de manera activa y disfrutar de los paisajes
Ideal para quienes desean una experiencia más relajada, los paseos en bote permiten recorrer la represa mientras disfrutas del paisaje y la biodiversidad.
Relacionadas con la conservación del medio ambiente y el manejo sostenible del humedal. Estas actividades pueden incluir talleres sobre biodiversidad local y prácticas sostenibles.
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