Fiestas de San Miguel

Esta fiesta es la más antigua del cantón, y ha sido denominada por los conocedores del folclore como la Fiesta Mayor.

Datos importantes de las Fiestas de San Miguel

  • Los habitantes del cantón Salcedo, en la provincia de Cotopaxi, preparan la eucaristía y el desfile en honor a su patrono el “Príncipe San Miguel”. 
  • Es considerada por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
  • Se realiza del 27 al 29 de septiembre y del 7 al 8 de octubre. 
  • La festividad salvaguarda el sincretismo y la cultura de Salcedo. 
  • La fiesta es agradecimiento a los dones y favores concedidos. Por eso, invitan a los turistas a ser parte de la celebración religiosa.
  • La misa de víspera se realizará en la plaza Eloy.
  • Al finalizar la eucaristía los devotos y priostes del patrono desfilarán hasta el céntrico barrio Augusto Dávalos. 
  • En el parque central habrá la quema de la chamiza y los tradicionales castillos al ritmo de las bandas de pueblo.
  • Allí participan las ashangas, chicheros, huacos y vacas locas. Además hay grupos de baile y de danza.
  • Según diversas leyendas vinculada al origen de esta devoción, todo comenzó allá por el Siglo XV cuando una imagen de San Miguel llegó desde Roma a Guayaquil, recuerdan medios locales.
  • En aquel entonces el destino era Quito, la capital de Ecuador. Sin embargo, durante el pasaje por Salcedo la imagen “se hizo tan pesada que fue imposible cargarla”.  Inmediatamente, eso fue entendido de parte de los fieles y devotos como como una señal, una “decisión” del Arcángel de querer quedare en el lugar.
  • Durante esta festividad, la imagen del Arcángel San Miguel marcha desde la Iglesia hasta la plaza, instancia donde se celebra una misa campal. Luego, prosigue el desfile y los danzantes prosiguen con su homenaje.

Fecha de realización

Las fiestas del Patrono San Miguel Arcángel se celebran en dos fechas del 27 al 29 de septiembre por el pueblo y del 7 al 8 de octubre por el mercado. 

Lo más destacado de las Fiestas de San Miguel

Los priostes.- designados los priostes, estos pueden jochar, las jochas son ayudas que luego deben ser devueltas, es un compromiso para el futuro, por lo general a sus amigos, familiares y más allegados al prioste, quién, con la banda de músicos se dirige a jochar en los respectivos hogares de quienes han elegido con baile, licores y mucha alegría, se procede a la petición de la ayuda que va desde: volatería, castillos, chihuahuas, chamiza, buscapiés, globos de papel, chicha, mistelas y bandas de músicos para las vísperas. 

Adornados de papel, flores, ceras, candelabros, entre otros, que son utilizados para el adorno del interior de la iglesia. Los toros que se van a jugar también son jochados a otras personas y a los disfrazados para las diversas comparsas.

Los cuyes, gallinas, conejos, chanchos hornados, papas, y otros alimentos, son para todos los participantes e invitados.

Por lo general el Prioste debe dar la vestimenta al Príncipe, la misma que debe ser de seda con maravillosos encajes, para que la luzca en las fiestas.

Con la volatería se convoca a todos para que se den cita en las vísperas; a las 6 de la tarde se escucha una mezcla popular de la volatería de la música de banda de pueblo, dando inicio a las entradas de la chamiza, castillos, volatería, y otros, que van desde la casa de los jochados hacia el lugar donde se realizan las vísperas.

Todos bailan al ritmo de la banda la que interpreta melodías de la tierra; la fiesta se enciende hasta llegar a un desborde de alegría, los expertos lanzan los globos al cielo, que van al horizonte.

A las 8 de la noche se encienden las chamarracas, cuyas lenguas de fuego brindan calor a los presentes en una forma secuencial; también ingresan personajes con singulares tipos de juegos, bailando al ritmo de la música que impone la banda, mientras revientan los voladores con luces de colores.
    
Los chihuahuas hacen el deleite de los presentes. Todos llegan con mucha alegría a la fiesta, uno de los mejores atractivos en la noche son los castillos, que se encienden uno a uno, llenando la plaza de luces y emoción, con estruendos hasta el final de la noche.

Al día siguiente se da la entrada de las flores, candelabros y telas que adornarán la iglesia de una forma particular, mientras todos preparan sus trajes. 

Los devotos asisten a la misa con fe y esperanza para elevar sus plegarias al “Príncipe San Miguel”. El sacerdote da su sermón, al finalizar la Santa Liturgia todos atentos escuchan, un silencio inunda la Iglesia, el Sacerdote designa a los priostes del próximo año, concluido este acto, vuelve la alegría a las calles; a lo lejos se puede mirar a la banda de músicos haciendo gala de sus trajes vistosos, entonando los ritmos populares.

Los priostes bailando y con botella en mano reparte licores a los presentes.

El Abanderado, llama la atención de los presentes, es un personaje que va caballo, seguido del Capitán y su pelotón de Sargentos, haciendo sus honores al público, luego vemos a los Alférez y al Maestro de Campo. 

Los Loantes con sus coplas hacen reír a todos, los Saumeriantes le dan el toque religioso, mientras audaces toreros con una vaca loca, hacen alarde de sus destrezas. La Mama Negra y sus acompañantes vienen después. Los urcullayas en un burro semejan la montaña. 

Los Guacos van curando al que encuentran distraído, mientras el licor no puede faltar con el Chichero, acompañando la coreografía de los Guacos, los capariches van barriendo y desbordando alegría, haciendo alarde de ser buenos bailarines.

Los Peluqueros y las Camizonas o Guarichas, ponen orden al público para que puedan bailar sus compañeros.

Los disfrazados de animales no pueden faltar, observándose a cóndores, guarros, pollos, monos, tigres, pumas, osos, yumbos y demás personajes. El desfile se cierra con los Moros cabalgando.

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